Si es rápido y barato será malo, si es barato y bueno tardará una eternidad, y si es rápido y bueno será caro. 
La causa de que los precios estén tan bajos y los diseñadores sean infravalorados es la gran cantidad de oferta de esta actividad, con tanto profesional cobrando cantidades bajas se ha acostumbrado al contratista a regatear y no es malo negociar pero querer un trabajo casi gratis si lo es, todo tiene un precio y lo que esta bien hecho aun más. Otro fenómeno son plataformas online de trabajo especulativo, webs de plantillas o concursos, con el gran peligro de fomentar un diseño de baja calidad, se escucha de los emprendedores como satisfechos dicen que hicieron su logotipo, banner o folleto en canva, ignorando que estos trabajos tienen requerimientos que cubrir para que sean funcionales.
El diseño no es un costo, es una inversión. De ahí esa incorrecta concepción del diseño como algo caro o frívolo, y esa gran frase del empresario alemán Ralf Speth: «Si crees que un buen diseño es caro, deberías ver el coste de un mal diseño».
¿Entonces, como vas a querer tu diseño?